Una blockchain es un registro digital de datos que se agrupan en bloques enlazados y protegidos con criptografía.
Aunque existen múltiples soluciones para integrarlo y algunos comercios lo aceptan, su uso sigue siendo limitado porque la mayoría de las personas lo perciben más como inversión que como una forma de pago cotidiana.
En cambio, las stablecoins sí han tenido un desarrollo más sólido, especialmente en mercados fuera del G10. Han demostrado ser herramientas muy eficientes para mover fondos entre divisas, reducir fricciones en transferencias internacionales y ofrecer una alternativa más rápida y accesible frente a los sistemas financieros tradicionales.
Una blockchain es un registro digital de datos que se agrupan en bloques enlazados y protegidos con criptografía.

No depende de un organismo central, banco o gobierno, lo que impide que sea intervenido o controlado por una sola entidad.
Funciona gracias a una red distribuida de participantes que validan y registran las operaciones.
Muchas criptomonedas tienen un suministro máximo limitado que se alcanza con el tiempo, lo que ayuda a reducir la emisión descontrolada.
Esta escasez programada es uno de los factores que puede influir en su percepción de valor a largo plazo.
Son criptomonedas diseñadas para mantener un valor estable, normalmente vinculadas a una moneda como el dólar o el euro.
Buscan combinar la rapidez y facilidad de las cripto con menor volatilidad, por lo que se usan mucho para pagos y mover dinero entre países.
Monedas Digitales de Bancos Centrales ( como el Euro digital). Diseñadas para mantener un valor estable, normalmente vinculadas a una moneda como el dólar o el euro.
Buscan combinar la rapidez y facilidad de las cripto con menor volatilidad, por lo que se usan mucho para pagos y mover dinero entre países.

Un error común es pensar que los países latinoamericanos tienen un nivel de madurez digital inferior al de